EL MUNDO SE DETUVO
Ningún país del mundo estaba preparado para afrontar una pandemia global, a pesar de los grandes avances tecnológicos. Del mismo modo, todos tenían un concepto de libertad muy errado al pensar que el dinero y las banalidades que ofrece el mundo en que vivimos podrían curarnos de todo mal.
Así que de repente en un abrir y cerrar de ojos el mundo se detuvo. Y una vez más nos demostró como hace 100 años con la gripe española que nada está escrito, que nuestro futuro como siempre lo forjamos a base de las decisiones que tomamos en nuestro día a día.
Igualmente hace 100 años el mundo se puso en standby y las restricciones fueron exactamente las mismas, lo único que ahora tenemos un sin número novedades tecnológicas que nos han hecho menos empáticos con los demás y más adictos al brillo de la pantalla.
Sin lugar a dudas, se nos avecina una crisis mundial y mucha incertidumbre en los años venideros, pero si algo hemos aprendido de esta pandemia es la paciencia, la tolerancia, el amor propio y hacia los demás. Cabe destacar que lo más importante que nos ha enseñado el Coronavirus es la resilencia, ya que sin ella indudablemente no hubiésemos podido adaptarnos y sobrevivir a esta nueva normalidad que por lo visto durará varios años.
Aunque nuestro futuro está en standby es nuestra responsabilidad poner de nuestra parte y acatar las normas sanitarias al pie de la letra para que podamos salir a las calles y al fin poder darnos un abrazo que no sea considerado una arma letal.
Comentarios
Publicar un comentario