Una longevidad oprimida en República Dominicana




Los jóvenes saben bastante de tecnología, pero poco de valores.

Por: Sol Valera


Arribar a los 60 años para muchos es considerado una dicha que pocas personas tienen el privilegio de recibir  esto significa que las canas que hoy adornan sus cabellos son el reflejo de la sabiduría y experiencia que le han regalado la vida.

A pesar del respeto que inspiran  las personas adultas en República Dominicana estas no reciben el trato adecuado por parte de la población, que hace caso omiso a los derechos y deberes que hay cumplir con el adulto mayor.

   Infracción de las reglas

A menudo es visto en los autobuses o entidades que prestan servicios al ciudadano letreros que indican un trato especial al envejeciente: “Ceda el paso” o “Ceda el asiento”.

 Sin embargo, las personas que normalmente utilizan estos servicios, recurren a discutir con el chofer del vehículo o con el representante de la  institución, para no acceder ante el deber que como ser humano tiene que realizar por convicción.     
 
República Dominicana, pertenece a los países de América Latina que se unieron a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en su Ley 352- 98 establece la no discriminación del envejeciente por razón de edad, salud, religión, credo político y eliminar todo tipo de discriminación en el mercado laboral, estos deben ser tratados con igualdad de oportunidades.  

  No obstante, la aplicación de esta ley es completamente ignorada. En el mercado laboral son constantes los despidos de personas que han cumplido una edad avanzada o que simplemente no son contratados por pasar de los 60 años de edad.

Alberto Hernández de 60 años, sostiene que a pesar de tener un buen currículum vitae y una ardua experiencia como maestro de  hace más de 30 años, no ha logrado conseguir trabajo.

“Cuando llevo mi currículum me dicen que están buscando personas con menos edad y ni siquiera se molestan en leer mi hoja de vida”,  manifiesta Hernández.

Por otra parte, Ángela Castillo de 70 años, dice que no comprende por qué la generación de estos tiempos tiene tanta falta de valores y maltratan tanto a las personas mayores.

Castillo expresa, “Al momento de subir a una guagua es difícil conseguir un asiento, no les importa que tengo problemas en una pierna”

Indicando que desde hace tiempo presenta problemas de diabetes y esto le ha afectado una pierna por lo que tiene que transportarse constantemente en guaguas para realizarse chequeos médicos.

El psicólogo clínico, Edwin Rodríguez, sostiene  “Los momentos críticos más importante por los que tiene que pasar todo anciano son: pérdidas de relaciones afectivas significativas, especialmente la pérdida de la pareja, la aparición de una o más enfermedades que constituyen una amenaza para la vida o una limitación de la capacidad de autonomía.”

Con relación al tema laboral, la  psicóloga clínica, Eva Gutiérrez, dice que  “Afecta en todo el sentido de la palabra, la simple razón que ellos en el ámbito laboral se empiezan a sentir al menos, cuando una persona mayor esta acostumbra a trabajar o mejor dicho lleva una vida entera brindado servicio a cualquier empresa se aferran tanto a ese puesto que cuando siente que lo van a perder, sienten que le cambia la vida y siente que ya nada será igual y es así” 

Apuntando  que  muchas empresas no contratan personas mayores por las enfermedades que estos puedan tener ya que constantemente piden permiso.

De igual forma  Rodríguez, dijo que  es muy importante que en nuestro país se les dé la debida importancia a las personas de la tercera edad, orientar a la familia y a nuestra sociedad a respetar, cuidar y brindar a estas personas la oportunidad de tener una vida digna.  

“El periodo de envejecimiento se caracteriza psicológicamente por los esfuerzos que debe realizar el individuo para adaptarse a los cambios biológicos y limitaciones físicas y a las nuevas condiciones de vida que supone el envejecimiento”, expresa Rodríguez. 
Los derechos que protegen a la persona adulta son completamente ignorados por ellos.

“La persona mayor tiene los mismos derechos humanos y libertades fundamentales que otras personas, y que estos derechos, incluido el de no verse sometida a discriminación fundada en la edad ni a ningún tipo de violencia, dimanan de la dignidad y la igualdad que son inherentes a todo ser humano” esto establece la “Convención Interamericana sobre la Protección de los Derechos Humanos de las Personas Mayores” del cual, la República  Dominicana es signataria.

  De igual forma, señala la importancia de abordar los asuntos concernientes a la vejez y ratifica el disfrute de una vida plena, independiente y autónoma con salud, seguridad e  integral.

Organismo rector

El Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (CONAPE), está avalado en la Ley 352 98 sobre protección de los adultos mayores, y rige las instituciones públicas y privadas de atención al envejeciente. Este es el organismo oficial  para promover proyectos y programas orientados a favorecer a los adultos mayores.

Durante una conferencia en la Feria Internacional del Libro 2017 la directora ejecutiva de CONAPE Nathalie María, dictó la conferencia “Expectativas y desafíos en la vejez: Hacia un envejecimiento activo, productivo, participativo y protegido en la República  Dominicana”, con la cual busca contrarrestar las limitantes que existen actualmente para los adultos mayores, y sostuvo que durante su gestión en CONAPE se está cambiando el paradigma para que los adultos mayores sean entes activos, productivos, participativos y protegidos en el país.

CONAPE es responsable de proyectos como el Centro de Acogida Al Adulto Mayor (AMA), donde son llevados de manera temporal los envejecientes que se encuentran en extrema pobreza. Además de acoger actualmente a 718 personas mayores a través de los “Hogares de Día” que cuenta con 30 centros diurnos.

Fundación manos arrugadas

Esta fundación fue creada en el 2006 por la destacada comunicadora Gianni Paulino, tiene como finalidad concientizar a la población y promover el bienestar humano en el orden fisiológico, social, familiar y económico del envejeciente.

Derechos

La Ley 352 -98 establece los siguientes derechos para los adultos mayores y la misma consta de 53 artículos.

Todo(a) envejeciente tiene derecho al libre y fácil acceso a los servicios públicos y privados

Todo(a) envejeciente tiene derecho al trabajo, en igualdad de oportunidades y a todas las garantías que al respecto otorgan las leyes laborales, sin discriminación alguna.

El(a) envejeciente tiene derecho a constituir o formar parte de cualquier asociación.

Todo(a) envejeciente tiene derecho a participar ampliamente en la vida pública comunitaria y nacional.

Todo(a) envejeciente tiene derecho a una vivienda digna y adecuada. 

El(a) envejeciente tiene derecho a recibir atención y servicios de la comunidad, especialmente de la población joven voluntaria. Igualmente tendrá derecho a la autoayuda recíproca


“La vejez no es una enfermedad, es la fuerza y la supervivencia, el triunfo sobre toda clase de vicisitudes, decepciones, pruebas y enfermedades”  Maggie Kuhn

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